CES exige al Gobierno actuar ante el repunte del paro en Salamanca y el ahogo de las pymes
El desempleo sube en la provincia por cuarto mes consecutivo y alcanza los 16.229 parados en octubre, pese a la caída interanual del 6,33%. La patronal reclama estabilidad, menos presión fiscal y más apoyo al tejido productivo.
La Confederación de Empresarios de Salamanca (CES) valora con preocupación los datos del paro en octubre, que muestran un nuevo aumento en la provincia. Salamanca cerró el mes con 16.229 desempleados, 275 más que en septiembre, aunque en términos interanuales se registra una reducción del 6,33% (1.097 personas menos), según los datos publicados en este martes por el Ministerio de Trabajo y Economía Social.
El presidente de CES, Antonio Rollán, señala que “estos datos transmiten una doble lectura: la bajada anual refleja que las empresas siguen resistiendo, pero cuatro meses consecutivos de subida evidencian una fragilidad estructural que no puede ignorarse”.
La patronal advierte que las pymes y autónomos continúan soportando costes elevados, incertidumbre regulatoria y dificultades de financiación, que limitan su capacidad para mantener la actividad y contratar personal. A esto se suman los altos precios energéticos y la falta de mano de obra cualificada, que frenan la creación de empleo estable.
Por ello, CES exige al Gobierno medidas urgentes, como rebajas fiscales y de cotizaciones, incentivos a la contratación indefinida, estabilidad normativa, financiación competitiva y políticas de empleo adaptadas al tejido local.
Además, CES alerta de que las pymes y autónomos afrontan una creciente carga administrativa y digital. La obligatoriedad de la facturación electrónica para todas las empresas supondrá nuevas inversiones en sistemas homologados y adaptación de procesos. En Castilla y León, aunque existen programas de apoyo a la digitalización, muchas pymes aún deben asumir costes de software, consultoría y formación para cumplir con la normativa. Y en Salamanca, aunque también existen programas de bonificación para financiación, el acceso al crédito y a la modernización sigue siendo un obstáculo real para la competitividad, aumentando la presión sobre pymes y autónomos en un contexto de subida del paro e incertidumbre económica.
Rollán concluye que “sin empresas no hay empleo. Salamanca necesita confianza, certidumbre y políticas que respalden a quienes generan riqueza y trabajo. Solo así será posible consolidar el empleo y avanzar hacia un crecimiento sostenible”.

